Cuando me estaba
preparando para tomar esa relajante ducha sonó el teléfono.
-Hola- dije
preguntándome quien seria casi a las 10 de la noche.
-Hola amor- dijo Mark-
¿Sabes?... me sentía un poco solo y me pre…
-Claro que puedes
venir- dije como si le hubiera leído la mente.
-Está bien- dijo riendo
por haberle “leído la mente”.
-Te espero- le dije dejando el auricular en el teléfono.
Tomé mi toalla y entré al baño, luego de 15 minutos de una
relajante ducha salí y me vestí bastante simple. Fui a la sala y justo en ese
momento sonó el timbre, enseguida supe que no era Mark ya que el tiene llaves,
fui a abrir la abrir la puerta y me encontré con una gran sorpresa era mi
vecino, Tom.
-Hola____ (tn)- dijo el hombre que ahora vendía su
departamento
-Hola Tom- dije alegre
-Como ya debes saber puse en venta mi departamento- yo solo
asentí con mi cabeza- Y bueno te quería pedir un gran favor- dijo el hombre
-Si claro Tom- dije con un tono alegre aunque esperaba que no
fuese algo que yo no quisiera hacer.
-Lo que sucede es que ya me han comprado el departamento, el
comprador decidió adquirirlo sin ver el departamento ya que no tenia tiempo-
continuó- el otro día me llamó y me dijo que podía venir mañana pero yo ahora
tengo que ir a un viaje de negocios y
necesito que tu le muestres el departamento ¿Podrías?-
-Claro- dije sonriendo sin ganas de hacer lo que Tom me
pedía.
-Oh muchas gracias ____(tn) me has salvado- dijo el hombre
con una gran sonrisa
-De nada Tom- dije mientras él me entregaba la llave de su
departamento, y luego nos despedimos
Luego de media hora llegó Mark, vimos una película y nos
quedamos dormidos en el sillón de la sala. En la mañana siguiente me levanté y
me duché, me vestí bastante casual ya que era sábado y debía mostrar el
departamento en media hora más.
Después de tomar desayuno fui al departamento de mi vecino y
entré con la llave que me dejó, luego de 5 minutos sonó el timbre, me arreglé
el cabello frente al espejo que había en el baño y fui sin ningún apuro a abrir
la puerta. Mi sorpresa fue grande al ver que la persona que compró el
departamento de al lado de mi hogar era la persona que más me había hecho
sufrir, mi ex novio, Justin.
Luego de un incomodo tour por el departamento, que por cierto
era bastante grande, nos dirigimos a tomar un café en Starbucks. No quería
estar ahí pero el con su dulce sonrisa había logrado convencerme, como solía
hacerlo cuando éramos novios.
-Lo siento- dijo algo apenado.
¿A que se refiere?, ¿Siente haberme
dejado botada luego de una larga relación?, ¿Siente que haya caído en una gran
depresión? ¿O siente que nos hallamos encontrado luego de este tiempo?,
-¿A que te refieres?- fue lo único que
logró salir de mi boca.
-Me refiero a…- suspiró pensando en
lo que iba a decir a continuación- Me refiero a haberte dejado-.
Claro, él se arrepentía de lo que había
hecho pero yo… yo no podía borrar nuestro lindo romance y la manera en que
terminó.
-FLASHBACK-
Estábamos tomados de la mano en la playa mientras mirábamos el atardecer.
-____(Tn), te amo- dijo Justin mientras acariciaba mi mano
-Yo también te amo Justin, pero debes prometerme una cosa-
-Lo que quieras- dijo regalándome una de esas sonrisas que amaba
-Nunca te separes de mi, Justin- suspiré- Promete que estaremos juntos por
siempre-.
-Lo prometo, amor- dijo antes de besarme
-FIN FLASHBACK-
No prometes cosas que no puedes
cumplir, pensé recordando ese momento. Luego de 30 minutos de hablar cosas sin
sentido y con varias risas de parte de los dos, Justin me fue a dejar a mi
departamento. Estábamos en la puerta de mi departamento y yo como lo había hecho
hace cuatro años y medio estaba cayendo a sus pies.

